¿Qué está buscando?
¿Qué está buscando?:
- ¿La idea perfecta? Es la que usted generará porque es su PASIÓN. Es aquello en lo usted trabajaría aunque no tuviera necesidad de hacerlo.
- ¿El negocio redondo? No existe y usted lo sabe. Mientras usted se preocupa y ocupa en buscar este negocio formidable, el tiempo va pasando y usted se queda allí mismo, donde está ahora: sin su idea, esperando que caiga del cielo ese negocio imperfecto de tan perfecto. Usted sabe que no existe un negocio redondo. Lo que sí existe es una idea que lo apasione, en la que usted esté dispuesto a trabajar, para estudiarla, investigarla, planificarla, concretarla y evaluarla siempre.
- ¿Hacer negocios sin un peso? Si usted quiere que su negocio sea exitoso, debe invertir tiempo, y recuerda la frase “el tiempo es dinero”. Pues no se trata de frases hechas, así es: si está trabajando duro en su proyecto emprendedor, o si lo ha hecho antes con la primera etapa de un emprendimiento nuevo; calcule las horas dedicadas en las que usted aún no veía ingresos, calcule sus honorarios por hora dedicadas a ese proyecto. ¡Allí dinero de su negocio! Además, todo negocio necesita inversión aunque sea mínima: si usted requiere capacitación, pues allí está la inversión; se trate de un curso, un libro o la conexión a Internet para conocer el mercado. Usted debe ser el primero en invertir en su negocio, aunque sea mínimo, piense que su negocio VALE SU INVERSIÓN. ¿Cómo otras personas creerán que vale la pena invertir si usted no lo hace?
- ¿Hacer negocios sin equivocarse? Alguna vez usted inició un proyecto en el que no sabía demasiado y sin embargo, tuvo éxito. No me diga que no emprendió nada nunca… sus éxitos escolares valen y mucho. ¿Y qué piensa de sus primeras experiencias laborales? Si espera a hacer sin equivocarse y con ello, no salir nunca de la etapa de investigación… entonces: ¡vamos mal! Los negocios se construyen sobre experiencias, sobre acciones, sobre ensayos y aprendizajes (o “errores). Aprenderá a mejorar su negocio, en la medida que se arriesgue, que conozca nuevas formas de hacerlo, que encuentre estos caminos como algo natural y … ¿por qué no hasta divertido? No se deje llevar por los supuestos “buenos” críticos que no le aportan luz a sus aprendizajes, rodéese de los verdaderos críticos que le ayudan a crecer.
No piense más, no pensemos más… ¡hagamos HOY!



















