¡Emprendedores Poniendo Manos a la Obra!
Y bueno… tanto nos dicen que somos emprendedores, que somos creativos, que tenemos muchas ideas, que terminamos teniendo TANTAS que a veces resulta difícil elegir una y ¡poner manos a la obra! ¿Qué le puedo decir, mi estimado lector? Para las debilidades tenemos tiempo pero también es bueno rescatar las fortalezas de los emprendedores, y no me niegue -por favor- que la CREATIVIDAD, es una de ellas. De las debilidades, con gusto hablamos otro día
.
En fin, el tema aquí es que haciendo un breve ejercicio de introspección y llegando a la mitad del año, me cayó en medio de mi cabeza la evaluación de proyectos. Mitad de año, fin de año, es casi un clásico por estos lados. La pura verdad, colega. Así es que -hablando de caer- caí en la cuenta de que tenía varios proyectos “cajoneados”. Sí, de ésos que se quedan en nuestra querida libretita de ideas y anotaciones que nos asaltan en el colectivo. Le cuento una cosa: estaban TODOS muertos de RISA. Claro que a mí me hacían CERO gracia.
Por eso empecé a hilvanar estas ideas y aquí quiero compartirlas con USTED. Desde ya, espero las suyas, que confío serán de mucha ayuda para esta editora discutible.
1) ¡Goles… ideas son amores! ¡Uy! Se me filtró el espíritu del mundial. Muy lindo tener MUCHAS ideas. Frente a un problema, más vale generar cientas a no tener ni una solita, ¿verdad? Ahora bien, el tema es que tener tantas y no hacer nada con ellas, tampoco tiene sentido. Es momento de tener en claro que IDEAS no implica NEGOCIOS, sólo por generarlas, por tenerlas, por soñarlas. Alguna vez hay que poner manos a la obra. Le aseguro que cada palabra que escribo, me siento un poco peor mirando mi libreta de ideas riendo a carcajadas. Totalmente autobiográfico.
2) ¡Arriba la libreta! No, no me refiero a la libreta del fiado. A propósito por mi barrio se encuentra en plena extinción. Me refiero a la de nuestras ideas. Tal vez fui un poco cruel en el punto (1). Me encanta dormir con mi anotador cerca por si me acosa alguna idea interesante en mitad del sueño o llevarla a mano cuando voy viajando, nuuuuunca se sabe cuándo surgen. El viaje en el transporte público no es de lo mejor pero siempre hacemos lo que fuere para tomar nota del teléfono o dato que vimos de reojo por la ventana, aunque sea lo anotaré en ¡la manga del tapado!
Disfruto mucho escribiéndolas, porque verlas allí plasmadas en papel, empezar a hacer flechas, resaltarlas con colores, unirlas con OTRAS ideas, intentar armar un regio mapa, algunas veces prolijo y la mayoría “a la que te criaste”, como venga, con letra bonita o con la más chueca, ¡me encanta! Además es imprescindible escribirlas porque a… cierta edad, ya no es posible dejárselo todo a la memoria, ¿vio? Entonces, ¡arriba la libreta, arriba la generación de ideas!
3) Llegó la hora de REV-IDEAS. Confieso que en los últimos tiempos me estuve olvidando de revisar mi anotador de ideas y claro así resulta muy fácil transformarse en un ACI o lo que se conoce técnicamente como un Acumulador Compulsivo de Ideas. Vamos caminando, navegando, leyendo, charlando por la vida y de pronto: ¡ALTO! Esta idea me sirve, ¡plin y a la bolsa! (a la libreta). Muchas, lindas y tentadoras… esto es lo que piensa un ACI típico de las ideas.
Una clave: agendar una revisión de ideas, semanal o mensual, según el grado de “acumulación”. Con libreta en mano y tomando cada una, seremos capaces de estudiar cuáles son las que más nos interesan, preguntarnos por qué resultan interesantes sobre las demás (un propósito claro en cualquier proyecto nos mueve siempre hacia adelante), qué recursos son necesarios para avanzar con la idea, cuándo estamos dispuestos a empezar a trabajar con ella… y cúales NO son de nuestro interés, por lo menos, por ahora.
4) Llegó la hora de SU verdad. Otra confesión: creo tener tantas ideas como EXCUSAS para no sentarme a evaluar seriamente cada una de dichas ideas. Pero por suerte -o por pasión emprendedora- llega un día en el que sé que no queda más que hacer excepto poner manos a la obra. Aunque sienta que el contexto no es el mejor, que tal vez no cuente con todos los recursos, que el proyecto no está listo como yo quisiera… llega el momento de la VERDAD.
Mi momento, NUESTRO momento de la verdad es aquél en el que ya no caben más revisiones ni análisis, ¡ni EXCUSAS! El reloj marca el tiempo de: salir a buscar lo que nos haga falta para emprender, de capacitarnos en lo que no sabemos hacer todavía, de unirme con quienes me complementen y sumen a mi proyecto, de dar un primer paso y ¡soltar todo el POTENCIAL que guardamos tan celosos! Es hora de ACTUAR.
Sigamos siendo locos lindos y acumuladores compulsivos de ideas. Pero también animémonos a EMPEZAR, de a poco, evaluando, planificando y ACTUANDO. Soltemos amarras. Naveguemos. Nos esperan destinos maravillosos.
¿Parecido a la realidad? Pura coincidencia
¿Le gustó este artículo? Pertenece al último boletín electrónico de Red Ideas Discutibles – ¡Suscríbase al Boletín Electrónico!
¡Súmese a Red Ideas Discutibles en Facebook!
Foto: Lupo Lupo – Flickr.




















[...] This post was mentioned on Twitter by Paola Diaz and ObjetivoNegocio, RedIdeasDiscutibles . RedIdeasDiscutibles said: ¡Emprendedores Poniendo Manos a la Obra!: Y bueno… tanto nos dicen que somos emprendedores, que somos creativos, q… http://bit.ly/cMrgRp [...]
Ay! Dios! Pero… Paola…no es un poco comun, en nosotros, los emprendedores, ser bastantes ACI?
Hola Johanna: ¿cómo estás? Tal cual… por eso nada mejor que escribirlo porque en mi caso se da perfectamente este “síndrome”
. Luego les cuento si avancé con este dilema en el resto del año. Muchas gracias por tu visita y comentario
Saludos, Paola.